30 oct 2025
Entrevistas
“Comencé mi carrera en Adasoft en 2001. Desde entonces, he trabajado y colaborado con grandes profesionales en empresas de todo el mundo.
Esta experiencia internacional, que me ha llevado desde España y EE. UU. a gran parte de América Latina, me ha dado una visión amplia de la industria tecnológica y me ha ayudado a comprender mejor los desafíos que enfrentan los profesionales de la fábrica.
Y hoy, para abordar esos desafíos, la Inteligencia Artificial es sin duda uno de los palancas más poderosas.”
La Nueva Alianza: Humanos y IA en la Industria 5.0
César, ¿cómo explicarías el papel de la inteligencia artificial en la industria hoy en día?
Para empezar, tenemos que asumir que la IA es un compañero de equipo, no un copiloto.
¿Qué quieres decir?
La IA es mucho más que una herramienta de apoyo: ya es un miembro funcional del equipo. Comparte responsabilidades operativas bajo la supervisión humana y está ayudando a la industria enormemente en áreas verdaderamente esenciales.
“La IA convierte datos en decisiones—y lo hace en tiempo real.”
Por ejemplo…
Convierte datos en decisiones, y lo hace en tiempo real. Por ejemplo, en una línea de envasado puede detectar un micro-cambio en la temperatura o vibración, alertar a los operadores antes de que afecte a la producción y ajustar automáticamente el proceso.
¿Pero no es eso más teórico?
No, no es teórico, ya lo estamos aplicando en plantas de alimentos y farmacéuticas.

¿Podríamos decir que la IA actúa como un radar?
Sí, puede actuar como un radar, pero más importante aún, es otro miembro del equipo al que asignamos tareas. Analiza, aprende y propone ajustes necesarios que a un operador le podría llevar horas detectar. La IA está ahí para trabajar codo a codo con nosotros.
“Con modelos predictivos, hemos logrado hasta un 30% de reducción en desviaciones.”
El impacto de la IA en la productividad debe ser notable.
Hemos visto reducciones de hasta el 30% en desviaciones y estabilidad en los productos que antes requerían mucho esfuerzo manual. El ROI llega rápidamente porque la IA previene paradas y retrabajos.
¿Incluso en entornos regulados como el farmacéutico?
Aquí no es suficiente que el algoritmo sea preciso—también debe ser explicable, auditable y validable. Estamos trabajando con “IA transparente”, donde cada decisión puede ser justificada a los reguladores.
¿Es un desafío manejable la IA transparente?
Sí, si se planifica adecuadamente, es manejable. La clave es que el modelo puede justificar por qué se tomó una decisión. Eso abre la puerta a un control de lotes más rápido y a la liberación de productos.
¿Y qué pasa con el papel del profesional humano?
La IA eleva el papel del profesional. Los operadores se alejan de tareas repetitivas y se centran en supervisar, analizar y mejorar procesos. Su experiencia en la planta sigue siendo esencial para interpretar resultados y establecer prioridades.
“La IA eleva el rol del profesional, no lo reemplaza.”
¿Cuál dirías que es el principal desafío?
El primer desafío es cultural.

¿A qué te refieres?
Convencer a alguien con 20 años de experiencia de que un algoritmo puede detectar una desviación antes requiere formación y casos reales, pero…
¿Sí?
…la estandarización de datos también es un desafío, porque sin datos organizados y gobernados, la IA no tiene nada de qué aprender. En Adasoft, hemos pasado años ayudando a capturar información a través de múltiples sistemas y plantas, y esos datos históricos son ahora un diferenciador clave.
“Las empresas son cada vez más conscientes de que sus datos son un activo único.”
¿Y están las empresas dispuestas a invertir?
La inversión en IA continúa creciendo de manera constante. Cada vez más empresas están asignando presupuestos específicos para proyectos de IA industrial, conscientes de que sus datos históricos son un activo único.
Todo lo relacionado con la IA se mueve rápido, ¿qué veremos en un año?
En un año, veremos compañeros de IA en calidad y mantenimiento, con paneles integrados en las salas de control.
¿Y en cinco años?
Fábricas mucho más autónomas, donde la planificación, el control de calidad y la eficiencia energética son en gran parte gestionados por la IA. Y también coexistiremos con robots humanoides que… bueno, ese es un tema para otro día.
¿Con todo esto, los equipos humanos pierden relevancia?
En absoluto. La IA será otro miembro del equipo: le asignaremos tareas, devolverá análisis y recomendaciones, y los humanos seguirán tomando las decisiones estratégicas.



